Qué es la humedad relativa y cómo se mide

La humedad relativa (HR) se expresa en porcentaje y describe cuánto vapor de agua hay en el aire respecto al máximo posible a la misma temperatura. El aire caliente puede contener más vapor que el frío; por eso la misma cantidad absoluta de vapor produce una HR diferente dependiendo de la temperatura.

El instrumento de medición se denomina higrómetro. Los modelos digitales actuales, a menudo combinados con un termómetro en un único dispositivo, permiten leer la temperatura y la HR simultáneamente con una precisión suficiente para el uso doméstico. El coste de estos dispositivos es reducido y están disponibles en tiendas de electrónica y bricolaje.

Rango recomendado

La Organización Mundial de la Salud y organismos de salud pública europeos señalan que la humedad relativa interior debería mantenerse entre el 40% y el 60% para minimizar el riesgo de condensación y la proliferación de microorganismos. Por debajo del 30%, el ambiente seco puede irritar las vías respiratorias. Por encima del 65%, el riesgo de condensación aumenta de forma notable.

Fuentes de humedad en una vivienda

Antes de intentar reducir la humedad, conviene identificar de dónde proviene. Las fuentes más habituales en viviendas son:

  • Cocción de alimentos: el vapor generado al hervir agua o cocinar con líquidos puede elevar la HR varios puntos en pocos minutos. Tapar las ollas y usar la campana extractora reduce significativamente la carga de vapor.
  • Ducha y baño: una ducha de 10 minutos introduce en el ambiente una cantidad considerable de vapor. La extracción mecánica en el momento del uso y los minutos posteriores es el método más eficaz.
  • Respiración y transpiración humana: una persona dormida genera en torno a 40–60 g/h de vapor. En dormitorios con varias personas sin ventilación, la HR nocturna puede alcanzar niveles críticos.
  • Ropa tendida en interior: una carga de ropa húmeda puede liberar hasta varios litros de agua al secarse en un espacio cerrado.
  • Plantas de interior: la evapotranspiración de las plantas y el riego frecuente contribuyen a la carga de vapor, especialmente en estancias pequeñas.
  • Humedad procedente del suelo o de la estructura: en plantas bajas o sótanos, la humedad puede ascender desde el terreno si los sistemas de impermeabilización no son eficaces.

Lectura e interpretación de los valores del higrómetro

Para obtener una lectura representativa, el higrómetro debe colocarse en una zona central de la estancia, alejado de fuentes de calor, corrientes de aire y superficies exteriores. Las lecturas en rincones o junto a ventanas no reflejan la situación real del ambiente.

HR medidaInterpretaciónPosible acción
Menor de 30%Ambiente muy secoValorar humidificador
30% – 40%Seco, aceptableSin acción urgente
40% – 60%Rango óptimoMantener hábitos actuales
60% – 65%Elevada, vigilarMejorar ventilación
Mayor de 65%Riesgo de condensaciónVentilar, deshumidificar
Mayor de 75%Riesgo alto de mohoAcción inmediata

Métodos para reducir la humedad relativa

Ventilación

La ventilación es el método más eficaz y sin coste operativo cuando las condiciones exteriores lo permiten. Abrir ventanas en fachadas opuestas para crear ventilación cruzada renueva el aire húmedo interior con aire exterior más seco, especialmente en los meses de mayor diferencial de temperatura.

Sin embargo, en zonas del norte peninsular con alta humedad exterior en los meses invernales, ventilar en las peores horas del día puede introducir más vapor del que se extrae. La ventilación debe planificarse en función de los datos del higrómetro exterior, disponibles en aplicaciones meteorológicas.

Deshumidificadores

Los deshumidificadores domésticos extraen vapor de agua del aire y lo condensan en un depósito. Son útiles en estancias donde la ventilación es difícil —sótanos, trasteros— o en periodos de tiempo muy húmedo en el exterior. Funcionan mejor cuando la temperatura ambiente supera los 15 °C; por debajo de esa temperatura, su eficiencia disminuye y pueden formarse escarcha en el condensador.

Para dimensionar correctamente un deshumidificador, es necesario conocer el volumen del espacio y la cantidad de agua diaria que se necesita extraer. La mayoría de fabricantes indican la capacidad en litros/día a una temperatura y HR de referencia.

Hábitos domésticos

Antes de recurrir a equipos, modificar los hábitos de uso puede reducir la carga de vapor de forma sustancial:

  • Tapar las ollas al cocinar y reducir el hervor al mínimo necesario.
  • Activar el extractor de cocina siempre que se genere vapor, no solo humo.
  • Duchar con agua a temperatura moderada, reduciendo el vapor generado.
  • Secar la ropa al exterior siempre que sea posible; si se seca en interior, hacerlo en la estancia más ventilada y con ventana abierta.
  • Reducir el número de plantas en dormitorios pequeños o poco ventilados.
  • Airear el colchón y la ropa de cama periódicamente.

Humedad en dormitorios: un caso especial

Los dormitorios presentan una dinámica particular. Durante las horas de sueño, la ventilación natural se reduce porque se mantienen las ventanas cerradas para conservar el calor. Al mismo tiempo, la respiración y la transpiración de los ocupantes genera vapor de forma continua.

El resultado habitual es que al despertar, la HR en el dormitorio es notablemente más alta que en otras estancias. Las ventanas presentan condensación interior, especialmente si el acristalamiento es simple o tiene marcos con puentes térmicos.

Ventilar el dormitorio antes de acostarse y durante 5–10 minutos nada más levantarse, junto con airear la ropa de cama, son medidas sencillas que reducen la acumulación de humedad nocturna.

Interpretación estacional

En España, la HR interior varía con las estaciones. En verano, en zonas mediterráneas y del interior, la HR exterior puede ser baja durante las horas de mayor temperatura, lo que facilita la ventilación. En invierno, en el norte y el noreste, la HR exterior es elevada y la ventilación añade vapor al ambiente interior.

Llevar un registro semanal de las lecturas del higrómetro permite identificar tendencias y ajustar los hábitos a la estación y al clima local sin necesidad de equipos complejos.

Referencias

Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Documentación sobre calidad del aire interior en edificios residenciales. www.idae.es